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lunes, 24 de septiembre de 2012

MIS VACACIONES EN MERIDA 2012 - PARTE 4


Aquí un video para que vean parte de la Ruta El Valle-Paramo La Culata.

Domingo 12 de Agosto: Además de los tradicionales atractivos en el corazón de la ciudad de Mérida, existen varias rutas muy interesantes dentro de la capital con identidad propia. Una de éstas es la vía a El Valle. La mejor idea es planificar su exploración para un fin de semana puesto que muchos de los sitios sólo funcionan esos días. Asimismo, debido a que, por las tardes, una espesa neblina casi siempre cubre este valle, es aconsejable iniciar su recorrido temprano… Y eso fue lo que hicimos nosotros, nos levantamos bien tempranito para iniciar la jornada que comienza al norte de la ciudad en la Vuelta de Lola; por cierto al recorrerlo observamos que es un sitio ideal para aquellos que quieren quedarse en un lugar de esta zona, pero a la vez tener acceso rápido a la parte principal de la ciudad, existen muchas opciones al inicio de la vía, como: Riverside después del aviso de La Cuchilla en El Playón, tiene un ambiente con impecable jardines y un sauna; así como en el Hospedaje La Florida en el Sector Playón Alto, con amplias extensiones de grama salpicadas con áreas de jardín y numerosos refugios, un lugar con hamacas por aquí, un caney pleno de orquídeas y varias mesas por allá, otro caney con parrillera, área con pool y futbolito de mesa.
Hospedería San Javier del Valle, Año 2007

Mientras ascendíamos por una vía pavimentada y estrecha íbamos disfrutando de los poblados de San Jacinto y Chama, deteniéndonos a degustar pasteles y chicha andina en San Benito. Después de desayunar, continuamos y más adelante, visitamos la Hospedería San Javier, propiedad y administrada por Fe y Alegría, es una opción agradable, ya que es bella y se siente la paz. Es un atractivo edificio de tres pisos hay 43 cómodos cuartos, restaurante y salones de reuniones. Una nota especial es que ¡todos los bellos muebles, puertas de madera tallada, las rejas y balcones decorativos de hierro forjado fueron fabricados aquí por los muchachos de Fe y Alegría en el programa para capacitarles con destrezas para subsistir! Cuenta con grandes extensiones de áreas verdes y un bosque ideal para caminatas.

Al seguir, pasamos el Sector El Arado, ocupado de numerosos kioskos con comida ligera, vino de mora o fresa, fresas con crema o helado, artesanías, que según están abiertos todos los días.
Por la vía de Arado A, entre las tres mejores opciones de alojamiento esta Posada Sol y Canto, tiene piscina, tasca, comida por encargo, caney con parrillera y para los niños una fabulosa área techada rebosante de juguetes. Un poco más adelante, se encuentra Posada Rancho Vera; y casi al final de la calle, está Chalet Claumar, con minicancha de baloncesto, parque infantil, piscina para niños, caney con parrillera y mesas… Y aquí realizamos, una segunda parada, siempre lo hemos hecho, para hacer Tai Chi, nos encanta y acá se la ofrecen al público todos los domingos en la mañana y es GRATIS. Los dueños, Claudio y Mary Rodríguez, ahora tienen una "puerta trasera secreta" que da acceso a un bello riachuelo rodeado por bosque para pasear o beneficiarse de un baño helado… huyyy que frío que estaba, es mejor seguir y lo hicimos rumbo a Spa Cuatro Estaciones, a darnos unos masajes que solicitamos previamente el día anterior. Este lugar queda en el sector Bella Vista y es un sitio que complace tanto a los sentidos como al cuerpo con bellos detalles como mosaicos de serpientes y arañas en el fondo de pozas, cascadas, jardines. Además, tiene una piscina con hidromasaje, sauna, sala de vapor y se dan masajes con previo cita. Solo pagamos Bs. 80.000 por día para 2 personas, una grata sorpresa verdad, para los que no sabían, pues si, mientras paseamos por el Valle, mimamos nuestro cuerpo, es por tal motivo que salimos bien temprano… vale la pena ¡¡¡CIERTO!!!
De vuelta en la ruta Paramo la Culata, en la vía para Monterrey, casi al final, pasamos, la Granja Los Sauces, un bonito restaurante, además de fabricar sus vinos, licores, ponches, elíxires medicinales, mermeladas y salsas caseras.
Un poco más arriba, en la misma vía, nos detuvimos en Eco Aldea Valle Rey, es un complejo de 34 hectáreas de Truchicultura. Los primeros módulos tienen el aspecto de una pintoresca aldea antigua, con el restaurante principal en una terraza que da a la parte trasera, donde están los tanques para la cría de unas 300.000 truchas. En un módulo aparte, L'Trout cuenta con servicio de comida rápida basada en trucha (¡desde ahumada hasta salchichas!), tienda de artesanía, venta de vinos y licores artesanales. Por el otro lado, se encuentra el muy interesante Museo de El Hombre y La Naturaleza. Pasando los portones, admiramos la enorme colección de bonsái; luego, un área donde los visitantes pueden probar suerte pescando truchas, un campamento, el "Bosque Ecológico" (es un terreno virgen repleto de árboles enormes y flores donde, aparte de senderos para caminatas, existen varias áreas para montar carpas (que allí mismo las alquilan), cada una separada de las otras por el mismo bosque. También se ofrecen paseos a caballo, balsas para uso en la laguna y una nueva adición: Un parque infantil gigante y un minibosque de bonsai para los niños, donde pueden conocer los árboles a su nivel, en un entorno natural (¡Qué idea tan genial!). También posee alojamiento, el campamento tiene capacidad para 60 en cómodos dormitorios. Un plan "full day”.
Uuuff quedamos cansados de caminar todo o parte del complejo, así que descansaremos en el auto mientras proseguimos pasando el restaurante El Fogón de la  Chapeta, el cerro de las Flores, el cerro El Carmen y el Valle del Escorial… Y una popular parada para nosotros, cerca del final de la ruta es Parque Agroturístico y de Aventura "Eco Wild", son 400 hectáreas de la Hacienda La Culata, una finca de ganadería lechera, que por solo Bs 6.000 pp., le permite la observación del ordeño y la producción de queso y el acceso al restaurante, bar-área social con chimenea, parque infantil y minizoológico con animales domesticados, es muy bonito. Lo más atractivo para nosotros, son las excursiones, ya que paseamos en motos de cuatro ruedas y doble tracción por un circuito de unos 75 minutos por la finca.
Después de probar las delicias gastronómicas en la ruta, y pasar el Hotel Paramo La Culata, llegamos al final de la vía y la entrada del Parque Nacional La Culata, una maravillosa manera para cerrar con broche de oro su recorrido y quemar algunas calorías sería hacer una caminata en este extraordinario entorno.
El principal atractivo del Paramo La Culata, además de su vegetación formada por selvas nubladas, páramos, piedemonte y fauna, es la formación montañosa constituida por los páramos: El Campanario y Pan de Azúcar, dos de los picos más altos sobre la Sierra de la Culata. Otros picos sobresalientes son El salado, La Culata y Piedras Blancas.

Tuvimos que dejar el carro distante, por los muchos visitantes que habían para el momento, así que caminamos y lo primero que hicimos fue saludar a María Avendaño y su hija, ellas preparan los mejores alfajores que he comido en mi vida, la boca se me hacia agua, por lo que compramos la primera cajita y nos dirijímos a el parador para comprar chocolate caliente y acompañar los dulces. Fuimos a los baños y salimos a caminar un rato viendo los bonzais, guantes, gorras, sombreritos, la olfebreria y artesanías que venden, admiramos las pinturas, especialmente de rostros, dibujadas a mano alzada y al carboncillo. La gente paseando a caballo y deslizándose por una cuerda en el aire. Luego nos cominos unas fresas con crema y conversamos con algunos visitantes, mientras esperábamos que llegara el Ing. Gustavo Donzella, la espera fue larga, pero después de 1:30, llego y finalmente pudimos comprar los productos naturales y artesanales que prepara este señor y su familia. A nosotros nos  encantan, son exquisiteces elaborados con ingredientes frescos y de calidad, preparados con aceite de oliva, ajo, finas hierbas aromáticas y sal (sin químicos), además de ricos recomendados para la buena salud. Bueno compramos 1 de Berenjena, 3 de Tomate y 4 de Champiñones. Regresamos al parador turístico, al entrar le compramos a la sra. María Emilia, 6 cajitas más de alfajores para llevar a casa, ya que la otra fue para comer allá. Cerca de los baños esta una tiendita, allí compre 2 litros de vino de pétalos de rosa y una de mistela, me la dieron a probar es muy fuerte, me temblaron las rodillas hasta los talones jajajajaja. Mi acompañante se tomo un calentaíto y lo desafíe a tomarse una mistela, lo hizo sin arrugar, solo dijo: “Es más fuerte que el calentaíto”.    
Aquí disfrutamos una visita muy hermosa, en la que pudimos admirar el bello paisaje; pero ya había hambre, por lo que emprendimos el regreso en silencio, nos detuvimos para comer en el Hotel Paramo La Culata, pero esta full y otros restaurantes que pasamos igual, ya era bastante tarde y en el puente La Vergara (ubicada a 10 km del inicio de la ruta) está el complejo estancia El Encanto, decidimos parar allí para probar la comida de su restaurante Cardamomo; ambos escogimos medallones de lomito en salsa de champiñones con una ensalada de pavo ahumado con mezcla de lechugas, nueces, manzana, calabacín y vinagreta de mostaza, la cual viene acompañada con una cremita de vegetales para untar y bollitos de pan caliente con semillas de cilantro. ¡Todo muy sabroso!
Como ven en la Ruta de El Valle, tendrán la oportunidad de tener una placentera jornada de un día de tranquilidad, con preciosos paisajes, comida para todos los gustos, artesanías, y en general un ambiente destinado para su disfrute.
Llegamos a Mérida y queríamos bajar todo lo que almorzamos, así nos llegamos hasta el Parque la Isla, la pegamos es un sitio ideal para grandes y pequeños, es decir, para que todas las familias disfruten de un día completo, haciendo un picnic. Aquí nos quedamos el resto de la tarde, hasta la hora de su cierre, hablando, paseando y mientras pasamos un rato ameno.
Fuimos al hotel, nos bañamos y descansamos; más tarde caminamos hasta la nota que nos queda casi al frente para comer unas hamburguesas y regresar a ver un rato TV y dormir temprano, ya que mañana regresamos a Maracaibo.

Lunes 13 de Agosto: Al levantarnos fuimos  al Mercado Principal, al llegar la mezcla de los olores de las frutas, hierbas y legumbres… lo domina todo… Al pasar los puestos de comida el olor de los pastelitos calentitos era tentadoramente intenso. Desayunamos y tomamos vitamina (es una bebida tipo batido a base de leche y no sé que más, que se sirve fría con canela en polvo por encima. Es deliciosa, el secreto a mi parecer debe ser la manera en que la baten porque a pesar de ser espesa es muy ligera, cuando te sirven el vaso no pesa nada… no es demasiado dulce y la canela le da un toque de sabor y aroma perfecto). Compramos unas ofertas de paquetes de arepitas de trigo andinas… Y empezamos la búsqueda de un abrigo que me gusto en los Chorros de Milla, pero no había mi talla. Finalmente, lo encontré en el piso 3, y como tenían mi talla lo compre. Luego regresamos al hotel a bañarnos y montar el equipaje para “Decir Adiós a Mérida y los Andes”.
El regreso fue entretenido, salimos hacia el páramo, la luz de la mañana nos dejaba ver los valles, ríos y curvilíneas carreteras del páramo. Nos paramos a comprar arepitas y queso ahumado antes de Mucuchíes, y luego en el Collado del Condor o Pico Águila, tomamos chocolate caliente con cocosette y algunas fotos. Durante el viaje realizamos algunas otras paradas para tomar fotos, ir al baño y proveernos de gasolina. Almorzamos en La Pergola, un restaurante en la Av. Principal de Valera, donde siempre nos parábamos a comer.
Desde Ciudad Ojeda, ya de noche cae un fuerte aguacero, que nos hizo ir lentos… Pero en Cabimas se complico más el trayecto, la lluvia era más fuerte, cayeron granizos y se fue la luz; lo que hizo menos visible la carretera, teniendo que ir muy despacio y parar algunas veces. Gracias a Dios, de Santa Rita en adelante, solo era llovizna por lo que pudimos llegar a las 9 de la noche.
La parada de Mérida fue larga, casi una semana lo cual, teniendo en cuenta lo apresurado que íbamos últimamente era más que necesario. De cuando en cuando es conveniente echar raíces un poco en el mismo sitio… No puedo despedirme sin reiterarles: Que pasar las vacaciones en Mérida es… Simplemente fabuloso, empezando por la ciudad, su gente y su comida. Quedamos atrapados y con muchos ánimos de volver pronto.
Es por eso, que dedicare unos blogs ofreciendo un poco de información (la que conozco) sobre la ciudad de Mérida, por ejemplo cómo llegar, dónde hospedarse, dónde comer, qué lugares visitar; claro basados en los sitios donde me he hospedado y comido; todo como una manera de orientar aquellos que van por primera vez, o aquellos que aún no encuentran el lugar apropiado.
Por lo que tratare en lo posible de recordar los hoteles y restaurantes que he visitado, Okey.

domingo, 23 de septiembre de 2012

MÉRIDA 1: COMO LLEGAR...


La ciudad de Santiago de los Caballeros de Mérida o Ciudad de Mérida es la capital del municipio Libertador y del estado Mérida y la principal localidad de los Andes venezolanos. Fue fundada en 1558 por el capitán Juan Rodríguez Suárez, esta constituida por una Conurbación prácticamente indivisible entre las poblaciones de Mérida, El Valle, La Culata, Los Curos, San Jacinto y El Chama del Municipio Libertador, la población de Ejido del Municipio Campo Elias y el sector de Los Llanitos de Tabay del Municipio Santos Marquina.

La ciudad se ubica en la parte central de la cordillera andina venezolana, se asienta sobre una meseta enclavada en una amplia terraza del valle medio del río Chama, que la recorre de extremo a extremo, entre la Sierra Nevada de Mérida por el sur-este y la Sierra La Culata por el norte-oeste; , como telón de fondo se yergue en el horizonte merideño la cumbre más elevada del país: el pico Bolívar, con una altura de 4.978 msnm.
El casco histórico de la ciudad se ubica en la meseta de origen aluvial llamada Tatuy. Su localidad se encuentra situada a una altitud de 1.600 msnm, por lo que posee un clima tropical con temperaturas moderadas. En las montañas circundantes, por encima de los 1.800 metros de altura el clima es templado de montaña; y aunque la polución ha generado un aumento en la temperatura, ésta se ha mantenido más baja que en las otras ciudades de Venezuela, con registros que oscilan entre los 18 °C y los 24 °C, determinando un promedio general de 22 °C. La temperatura de la ciudad varía de norte a sur según la altitud. El norte de la ciudad se encuentra más alto, a unos 1700 msnm manteniendo una temperatura promedio de 19 °C. El sur posee un clima más cálido por encontrarse a unos 1300 metros sobre el nivel del mar, teniendo una temperatura promedio de 21 °C.



COMO LLEGAR A MÉRIDA:
Debo reconocer, que en la actualidad existen graves problemas de acceso a la ciudad de Mérida, aunque es capital de estado; pues el aeropuerto local dejó de recibir vuelos comerciales. Sin embargo la Venezolana, teléfono: (0212) 208.84.00, www.ravsa.com.ve, Conviasa, teléfono: 0-500-266.842.72, www.conviasa.aero y SB Airlines, teléfono: (0212)204.40.00, www.sbairlines.com, ofrecen vuelos regulares al aeropuerto El Vigía (el más cercano), llamado Aeropuerto Internacional “Juan Pablo Pérez Alfonzo”, que se encuentra a unos 55 kilómetros de la capital, pero la carretera que comunica a este aeropuerto con la ciudad de Mérida presenta a menudo derrumbes e interrupciones, lo que supone el aislamiento y el atraso en una ciudad que pretende ser un polo académico y turístico.
Aún así, llegar a Mérida por vía aérea, es una bonita experiencia de vuelo por las hermosas vistas que el paisaje natural te ofrece con sus mágicos e imponentes Andes que forman la Cordillera Andina, que se extiende por toda la longitud de América del Sur. Si tienes la suerte de que los cielos de Mérida estén despejados, desde la ventanilla del avión podrás disfrutar del pico más alto de Venezuela: El Pico Bolívar.




Aquí les comparto un video de Mérida por vía aérea, para que observen lo hermoso que su paisaje natural te ofrece con sus mágicos e imponentes Andes que forman la Cordillera Andina.



Cuando el aeropuerto de la ciudad vuelva a recibir vuelos comerciales, arribarás al Aeropuerto Alberto Carnevali, el cual se encuentra en plena ciudad, tendrás que pasar por una oficina de identificación del gobierno que preguntará por tu pasaporte o cédula de identidad y revisará tu equipaje de mano. Luego de esto, te diriges a la sala de equipaje, lo cual te tomara de 15 a 20 minutos; tiempo que fácil puedes aprovechar para dirigirte a uno de los pequeños stand que se encuentran justo al frente y alquilar un auto o simplemente confirmar un tours ya sea por la ciudad o por sus alrededores ayudados por una chica que te obsequiará una bolsa con información precisa acerca de la ciudad y sitios de interés del Estado por cortesía de la Oficina Regional de Turismo, CORMETUR (Corporación Merideña de Turismo), cuya oficina se encuentra justo al lado del aeropuerto (¿no tiene aviso?). Cuando te entreguen tu equipaje deberás pasar por los guardias locales quiénes chequearán el ticket de tu equipaje con la otra parte que te entrega la aerolínea como medida de seguridad. Esto te tomará sólo 5 o 10 minutos. En frente del aeropuerto se encuentra una Línea de taxis que te llevará a donde tú escojas. Sólo te resta disfrutar de lo lindo de tu paseo por Mérida.

También, a la Ciudad de los Caballeros, se puede llegar por vía terrestre mediante La Troncal 007 o carretera La Variante, la cual comunica a la ciudad por el sur de Mérida con la carretera Panamericana y con la ciudad de El Vigía, donde se encuentra el Aeropuerto Internacional “Juan Pablo Pérez Alfonzo”. Este aeropuerto, junto con el de la ciudad de Mérida, llamado “Alberto Carnevali”, conforman el sistema aeroportuario de la zona.
El Estado Táchira no es la excepción y también presenta diversas vías terrestres que lo comunican con el resto del país; desde Barquisimeto y Mérida, posee un aeroclub y dos aeropuertos que se encuentran ubicados en el sector Paramillo y en la ciudad de San Antonio del Táchira.
De igual manera, el Estado Trujillo también posee diferentes vías de acceso terrestre y un aeropuerto, ubicado en el sector Carvajal, cerca de la ciudad de Valera. Se puede llegar desde Barquisimeto a través de la Carretera Panamericana y desde Mérida por la vía Timotes-Bateras tomando la Carretera Trasandina así como también desde Guanare, vía Biscucuy-Boconó.
Y la carretera Trasandina, la cual permite la comunicación a la ciudad Mérida en sentido norte con la zona centro occidental de Venezuela… Es la vía que nosotros utilizamos saliendo desde el edificio donde vivo, en el conjunto residencial el trebol, pasando frente al Hotel Maruma y el Palacios de los Eventos, para seguir rumbo a la salida de Maracaibo en la cual para ello, atravesamos el puente sobre el lago, conocido como El Puente Rafael Urdaneta.

En esta ocasión, por muchos motivos no quisimos ir por la carretera Lara-Zulia. Por lo que tomamos por la avenida principal Pedro Lucas Urribarri de Santa Rita, seguiendo por la Av. Intercomunal de Cabimas, Ciudad Ojeda, Carretera San Pedro, Lagunillas-Bachaquero, Mene Grande; todos municipios del Estado Zulia.
 ENTRADA A SANTA RITA
INTERCOMUNAL DE CABIMAS
CIUDAD OJEDA

Por cierto, luego de pasar la entrada hacia la población de Mene Grande, llegamos a la estación de servicio La Raya, donde realizamos la primera parada.
 
Continuamos nuestro camino, al pasar la alcabala de Agua Viva nos encontramos de frente con doble cruce, hacia la izquierda, que conduce hacia El Vigía, San Cristóbal y Mérida; y el cruce de la derecha, que conduce a la ciudad de Valera y otras poblaciones del Estado Trujillo, así como también hacia el Estado Mérida.
Esta segunda, es nuestra ruta favorita pasando primero por el pueblo de Motatán del Estado Trujillo, atravesando luego por la avenida principal de la ciudad de Valera; y al final, tomamos la carretera que conduce a la población de La Puerta. Al final de esta, antes de comenzar a subir hacia el pueblo de Timotes, hicimos la segunda parada. Para el momento, había comenzado a lloviznar un poco fuerte.

Logrado nuestro objetivo, proseguimos el viaje por la ruta de las nieves Trujillo-Mérida. Uno de los paseos más bellos que se pueden hacer en Venezuela, es este que comienza desde Valera en el Estado Trujillo a la ciudad de Mérida (o vice-versa), a través del Parque Nacional Sierra Nevada. Si se tiene tiempo, antes de llegar a Timotes, se puede tomar el desvío hacia Jajó. No se arrepentirá. Una vez que se ha hecho ese pequeño desvío, se llega al primer pueblo Merideño: Timotes y posteriormente a Chachopo.

TIMOTES

CHACHOPO

En Timotes, se puede observar la iglesia con una torre bastante elevada. En Chachopo, frente a la iglesia se encuentra la plaza Bolívar, un lugar muy agradable para descansar y pasar un rato.
En Timotes, se puede observar la iglesia con una torre bastante elevada. En Chachopo, frente a la iglesia se encuentra la plaza Bolívar, un lugar muy agradable para descansar y pasar un rato.

NOTA: A partir de La Puerta empezo a llover y a medida que ibamos ascendiendo la lluvia era más fuerte, por lo que la carretera se vuelve peligrosa no solo por lo estrecha, los trechos malos de la vía y los derrumbes; sino también por lo humeda y sus curvas. Por lo que el viaje se hace más largo, ya que debíamos ir despacio y con tanta lluvia tampoco realizamos paradas en los pueblos ni se tomaron fotos en esta ocasión. Pero poseo fotos de mis paseos anteriores, donde he visitado estos pueblitos merideños, inclusive les he contando en otra entrada; así que sí deseas conocer más sobre los pueblitos, pincha aquí:

Seguimos nuestro camino a través de la Carretera Trasandina, pudiendo apenas disfrutar de los maravillosos paisajes naturales, impedido por la lluvia que continuaba y el exquisito clima que se acostumbra, estaba más elevado haciendote sentir como un helado.
A medida que se va llegando a esta altura, se puede observar como la vegetación se va haciendo más escasa y lo único que se consigue a partir de cierto punto son los frailejones, esos arbustos característicos del páramo.

Foto tomada de regreso, Lunes 13 de agosto

Pasar por El Collado del Condor o Pico El Águila es una experiencia realmente inolvidable. Es el punto de carretera más alto del país con sus 4118 metros.
Después de pasar el pico el Águila, se llega a Apartaderos donde confluyen las vías que llevan a Mérida, Barinas y Valera. En Apartaderos, hay buenas opciones de Alojamiento.
Hotel Apartaderos

Se puede parar frente al monumento de la Loca Luz Caraballo, donde hay una linda vista del pueblo y los niños del páramo recitan el poema de Andrés Eloy Blanco. Es conveniente agradecerles con una pequeña propina.
Una loca en el Monumento de La Loca Luz Caraballo

Siguiendo por el mismo camino, ya de bajada, se encuentra el Observatorio Astronómico Nacional de Llano del Hato con sus 4 telescopios astronómicos y su museo de astronomía.
Más adelante, el camino llega a San Rafael de Mucuchíes, con su famosa capilla de piedras, y con Mucuchíes propiamente dicho, en donde hay un hotel con forma de Castillo. Es en Mucuchíes de donde vienen los perros lanudos del mismo nombre.
 CAPILLA JUAN FELIX SÁNCHEZ
 HOTEL CASTILLO
PERROS MUCUCHÍES

El camino sigue su descenso hasta pasar por Los Aleros, un pueblo museo digno de visitarse, en donde uno se trasporta a los años 30 y por el pueblo de Tabay, en donde termina el parque nacional Sierra Nevada.
TABAY

En este trayecto, también se pasa por el parque Recreacional Alberto Carnevali y el parque recreacional La Mucuy en donde se inicia la ruta hacia las lagunas glaciares de La Coromoto, el Suero y los Anteojos.
Finalmente, llegamos a la ciudad de Mérida, a las 2:30 pm.; y la lluvia persistía, nos acompaño desde el pueblito de La Puerta, en el estado Trujillo hasta la ciudad de Mérida, aquí ya suave, como llovizna.

domingo, 16 de septiembre de 2012

MERIDA 2: DONDE ALOJARSE

Las opciones de alojamiento en la ciudad de Mérida son muchas, yo les hablare de las que tenido la oportunidad de hospedarme, desde años atras, y luego de las más recientes:
La primera vez que visite la ciudad de Mérida, era apenas una jovencita, estaba en vacaciones escolares y fui invitada por mi hermana, su esposo y sus 2 hijos. Primero llegamos en La Pedregosa Hotel, ubicado a 10 min. Del centro de la ciudad, final de la Av. Los Próceres, Zona Industrial de los Andes, Urb. La Pedregosa. Para aquel entonces con calidad de servicio y confort, me imagino que en la actualidad debe ser mejor aún. He leído en internet que ha sido modificado bastante y tiene hasta bingo casino.
Luego, por nuestras travesuras (mis 2 sobrinos y yo, al escaparnos por la terraza de la habitación para ir a bailar a la discoteca); mi hermana y su esposo decidieron cambiarse para el Hotel Caribay, agradable, excelente servicio y bien ubicado al final de la Av. Lora con Viaducto Miranda. También en internet se observan actualmente mejoras para un máximo disfrute.
La tercera visita a Mérida, fue en mi luna de miel, que disfrute en el Hotel Nevada Palace, confortable, buen servicio, ameno y estratégicamente ubicado en el centro histórico de la ciudad, cerca de la Plaza Bolívar, el Rectorado de la Universidad de los Andes y del Sistema Teleférico. En la calle 24 entre las avenidas 5 y 6. Por lo que, en otro viaje nos volvimos a quedar aquí. Actualmente, mejorado.
En otras visitas, repetimos en varias ocasiones pernotar en el Hotel Monte Carlos, ubicado en la Av. 7, entre calles 24 y 25, a dos cuadras de la estación del Teleférico. Sencillo pero cómodo, buen servicio. Actualmente, vi sus fotos en internet y se observa que las áreas comunes son lindas y cómodas, pero sus habitaciones siguen siendo sencillas.


En viajes más recientes y por los altos costos, se hizo necesario buscar la economía y para ello iniciamos la búsqueda de nuevos alojamientos más accesibles; de esta manera en uno de esos viajes caímos en la Posada La Montaña: “La Posada se encuentra en la Ciudad de Mérida, capital del Estado Mérida, en el corazón de los Andes venezolanos y cuenta con 19 habitaciones bien equipadas. También cuenta con un salón de lectura, abierto, con vista a la Sierra, más terraza al sol. Tiene un restaurante que sirve comida venezolana y además tiene servicio de lavandería y Zona Wi-Fi de Internet inalámbrica. Por su calidad, precio y buen servicio, ha sido designada como la escogencia del editor en la ciudad, por la prestigiosa guía de viajes “Lonely Planet”.
Esta es la descripción que se lee en la página web de la posada, y cuando chequeas la referencia en Lonely Planet -como hice yo- no te queda duda de que escogiste la mejor posada, así que sales raudo y veloz a hacer la reservación en la posada más fashion que viste en el centro de Mérida, así me pasó a mí, peeeeeeero… como decía mi mamá “no todo lo que brilla es oro” pues si bien la posada es bonita, tan linda como en la foto, las habitaciones son chiquiticas, la atención deja muuuuuuucho que desear, pues te tratan con cierto desdén como que se supone que uno debe ser extranjero para poder entrar allí y en lo que te notan cara de criollo -y yo con mi color, no lo puedo negar- se te pegan atrás como si te fueras a robar algo, tienes que andar pendiente de que ellos prendan el hidroneumático del agua, porque si no se los recuerdas te puedes quedar enjabonado cuando te bañes -eso me pasó a mí- son incapaces de decirte donde queda el estacionamiento -usualmente las posadas en el centro Mérida no tienen estacionamiento- ni de darte ninguna dirección de nada. La comida del restaurante es buena, aunque volvemos al tema de la mala atención. Así que definitivamente no puse el nombre de la posada en negrita, ya que no les recomiendo que se queden allí.
Luego, 4 meses después de este viaje, me toco acompañar a una amiga de Coro, quien me invito con los gastos pagos para que le sirviera de guía (por ser su primera vez). Así que nuevamente, andaba yo buscando posada en Mérida con malicia de no llevarme otro chasco como el anterior. En esta oportunidad, reservamos en la Posada Mucurisá intentando mejor suerte, pero que vaá, nos fuimos de guate-mala a guate-peor, como diría mamá.
Por cierto, que andábamos con la mamá y la abuela de mi amiga; y llegamos un martes en la noche un poco desorientadas, lo primero que hice fue llamar a la posada para rectificar la dirección y la mujer que me atendió, una vez que le dije dónde me encontraba fue ratificarme que estaba muy lejos y me trancó. Preguntándole a los merideños -que son súper amables- logré ubicarme y llegar a la posada que estaba cerrada, por lo que tuve que llamar por teléfono y tocar el timbre (todo al mismo tiempo) para que me abriera la puerta una mujer con cara de pocos amigos que sólo atinó a refunfuñarme un “Buenas noches”; por cierto me quería dar una habitación en el segundo piso, tuve que decirle que llevaba a la abuelita, fue cuando nos dio en planta baja, pero… ¿qué creen?... Nos dio “LA ULTIMA” del fondo, aún cuando tenía todas las primeras habitaciones “VACIAS” y eran del mismo estilo de las que nosotras estábamos pagando. Tampoco, nos dio FACTURA por la habitación, aunque nos cobró todos los impuestos; en ese instante me acordé del SENIAT y de haber sido alguna de nosotras funcionaria de impuestos: ¿qué habría pasado?... Menos mal que no lo somos, pero es ILEGAL cobrar impuestos y no dar facturas.
La cosa no quedó en eso, pues le dijimos, sabes vamos a cenar y regresamos, que nos recomienda cerca de aquí… -Ni crean que nos sugirió algo ni nada, menos mal que yo sabía dónde iba- lo único que hizo fue decirme que ellos no tenían estacionamiento y darme un teléfono por si acaso llegaba después de medianoche. Culminada la cena, dejamos la mamá y la abuela en la habitación y fuimos a guardar el carro. Cuando regresamos descubrimos que “NO HABIA AGUA” en la habitación y cuando fuimos a buscar a esta señora ya se había encerrado, así que pasamos la noche SIN AGUA… ¡¡¡Que tal!!! ¿qué clase de hospedaje es este?...
Al día siguiente, en atención cambiaron de persona pero no de actitud, mientras buscamos el carro, dejamos a la madre y la abuela haciendo el Check Out. Adivinen… Pues no las querían dejar salir de la posada hasta tanto no revisaran la habitación… ¿Qué creen que tratan con ladrones?.
Por favor, la mamá de mi amiga con casi 60 años y su abuela de 80, ambas paraditas en la puerta con casi todo el equipaje y sin poder salir mientras esta gente revisaba la habitación y nosotras afuera sin poder entrar y sin entender ¿qué pasaba?... y ¿por qué no salían?
Otra posada que no les pongo el nombre en negrita, porque para nosotras, especialmente para mí, realmente es LA PEOR POSADA DE MERIDA y si no lo es, entonces están cerca de serlo, es tan mala la atención y todo, que ya extrañaba el sendo chasco de la Posada La Montaña (que no me gustó para nada). Lo que más me impresionó es que la posada es tan linda en su infraestructura, se ve que quien la hizo o la diseñó lo hizo con cariño que eso hace aún más chocante la mala actitud de las personas. Así que después de esto, continúe mi búsqueda de una posada en Mérida.


Aquí estoy nuevamente, buscando en la red y encontré un listado de hoteles, y simplemente basándome en su ubicación marqué los que me interesaban, total, íbamos en un viaje express a la ciudad de los caballeros y necesitaba un alojamiento para una noche, sin mayores expectativas y después de mis experiencias con la Posada La Montaña y Posada Mucurisá decidí que me iba a transar por los hoteles y en el nombre de Dios, que fuera lo mejor para nosotros…
Así que tempranito en la mañana de un martes llamé a “Hotel Pueblos y Ríos” y la atención que me dieron por teléfono fue tan atenta y educada que me dije, este es el mío, y así de una vez hice la reservación para esa misma semana. Pregunté si podía llamarlos en caso de perderme en la ciudad, y me dijeron que con mucho gusto y además me repitieron la dirección, me dijeron que si iba por la Universidad tenían zona wi fi y me repitieron que había estacionamiento.
Cuando llegamos la noche del miércoles al hotel la atención fue igual de esmerada que por teléfono, nos ayudaron con el equipaje, incluso a guardar el carro, nos permitieron escoger la habitación y, como no tienen restaurant, nos recomendaron donde comer (justo al lado) y hasta nos dijeron que si queríamos pizza ellos la podían ordenar por nosotros. ¡¡¡Chevere verdad!!!.
Aunado a la calidad del servicio, nos encontramos con un pequeño hotel decorado con muy buen gusto, había arte por todos lados, una salita de estar muy divina.
Y nos quedamos en una habitación sencilla pero muy agradable y cómoda, para dormir arrullados por el sonido del río que baja de la montaña. Realmente fue una experiencia muy agradable, y para mí el Hotel Pueblo y Ríos es un hospedaje que puedo recomendar ampliamente. Está Ubicado en la vía Principal Chorros de Milla, sector Los Pinos, № 2-20. Télf: 0274-9352501 y 0414-7088144.
Y volver, volver, volver… 3 veces, porque vuelvo a Mérida, voy de nuevo con mi amiga de Coro (esta vez sólo ella y yo) y volvemos a la búsqueda de posada, la ideal para recomendar jajaja.
Preguntamos en Facebook: ¿Quién me recomienda una posada en Mérida?... Al poco tiempo llego la respuesta “La Casona de Margot“, y aunque mucho se dice que es estos medios no se debe confiar, yo tengo gente que conozco en persona de años, que están aquí, en quienes confío, y al provenir esta corta respuesta de una de mis fuentes más seguras, busqué en google el site de la posada. Llamé por teléfono, reservé, realicé transferencia electrónica y partimos rumbo a la Casona en búsqueda de un nuevo hospedaje.
Lo que más nos gusto de la Casona de Margot es la atención que recibes allí, todo el personal es muy amable y eso siempre lo agradezco. Las habitaciones son limpias, cómodas y muy agradables para estar. Un detalle lindo es que las toallas las cambian a diario, cosa que no ocurre en todas las posadas. Aprecio mucho las mesitas que tienen en los jardines, donde usualmente escribimos sobre el paseo y la posada. La Casona de Margot comparte estacionamiento con otra posada en la misma calle, y aunque hay que caminar un poquito para pedir que les abran la puerta cada vez que vayan a entrar o salir, la verdad es que se agradece tener en todo el frente de la posada el estacionamiento, es un lujo que muy pocas posadas en el centro de la ciudad de Mérida pueden ofrecer y, para los que viajamos en auto y cargados de maletas (yo soy una, que aun no aprendo a viajar ligera de equipaje) resulta realmente muy provechoso. Si salen de paseo tempranito, como nosotras, podrán disfrutar de un rico café cortesía de la casa, que siempre cae bien en las frías mañanas merideñas. Aunque no cuenta con servicio de restaurant, por estar ubicada en la Av. 4, Bolívar, entre calles 15 y 16 del centro de Mérida, a pocas cuadras de la Plaza Milla, de igual manera su ubicación hace que conseguir comida no sea un dilema. Cerca de la Plaza Milla encontré una pizzería fabulosa donde se come realmente riquísimo y la atención es esmerada, y a la que puedo ir tranquilamente caminando desde la Casona. En esta posada nos sentimos como en casa, por lo que mi amiga la acogió como su hogar en Mérida y siempre que va se queda con ganas de volver. Anótenla para su próximo viaje a Mérida, les encantará.
Ahora, si van en carro, desean descansar lejos del tráfico de la ciudad y quieren disfrutar del friiíto de los Andes Merideños, entonces les recomiendo Estancia La Cañada en el pueblo de Escaguey, a 45 minutos de la ciudad de Mérida. Es la definición de felicidad TOTAL lo que siento al llegar a esta posada. Me encantan los jardines, los senderos rodeados de flores y pinos, las caminerías con piedrecitas, las habitaciones pulcras, el agua caliente perfecta, la comida exquisita y muy especialmente la atención que te brindan al llegar, te sientes como si fuiste a pasar vacaciones en casa de tus mejores amigos, o de esos primos favoritos que viven en un pueblo lejano. Es esa sensación de haber llegado a tu hogar en el páramo lo que hace de la Estancia La Cañada un lugar realmente especial.
Al despertar, muy temprano me encanta sentarme en los corredores a mirar la sierra, respirar el aire puro, disfrutar de ese silencio absoluto que solo interrumpen el trinar de los pájaros y el río cantando a lo lejos. Suelo dedicar esos ratos divinos a darle Gracias a Dios por la vida, por este planeta tan hermoso donde vivimos. Es una reconciliación con la humanidad lo que siento en Escaguey, y a todo el que me pregunta: “¿Dónde quedarse en Mérida para descansar mente, alma y cuerpo?”… les cuento esto, con tanta emoción que me brillan los ojos.
Si se han animado a descubrir la Estancia La Cañada, de la familia Araujo, en el páramo andino, pueden comunicarse con María Susana vía telefónica: 0414-1294308 o escribirles a escaguey@movistar.net.ve, quien les organizará una estadía absolutamente fabulosa en sus cabañas espectaculares, con jardines preciosos y un servicio impecable. Otro teléfono: (0212)963.56.08 y su página: www.escaguey.com.
Después de encontrar las posadas ideales, una en la propia ciudad de Mérida y la otra, en ambiente natural, a escasos minutos de la ciudad. Me lanzo a buscar un hotel acogedor, con estacionamiento, cercano a la Plaza Las Heroínas y económico, por preferencias de mi pareja. Por lo que probamos en 2 oportunidades, en el Hotel El Teleférico, ubicado en la calle 25, frente al Parque Las Heroínas. Es bueno, cómodo, más o menos económico, pero con horario para el agua caliente y cuando se va el agua, es definitivo que no hay agua. Si puedes soportar eso, pues lo recomiendo. Sin embargo en temporada alta no se consigue cupo. Por lo que muchas veces nos toco quedarnos en el Hotel El Parque, ese era su nombre antes de cambiar de dueño, la atención era muy buena, pero las habitaciones muy pequeñitas, el servicio de TV era por un pago adicional, algunas de sus habitaciones eran o son tan chiquitas que los baños no tenían puertas sino cortinas, y presentaba el mismo problema de agua como el Hotel El Teleférico; así como el agua caliente, de mañana hasta las 9 y de tarde de 4 a 6. Pero por su precio y ubicación siempre está lleno en temporada alta. La última vez que nos quedamos allí, ya había cambiado de dueño y por lo tanto de nombre, por el de Hotel Los Alpes, y queda al lado del Hotel Teleférico, estructuralmente seguía igual y la tensión no era la misma, había desmejorado mucho, por lo que decidimos que para el próximo viaje debíamos buscar nuevo hospedaje.
Hace 3 años, acordamos de nuevo vacacional en Mérida, y yo lista como siempre en búsqueda de ese lugar PERFECTO para quedarnos en la ciudad cerca del Parque Las Heroínas y la estación del Teleférico. Con mi empeño, les he dado buenas recomendaciones, porque Estancia La Cañada, Pueblo y Ríos, junto a La Casona de Margot son excelentes opciones de hospedaje, buenas, bonitas y las 2 últimas; baratas y perfectas para alguien que llegue sin auto a Mérida y quiera tener todo cerca utilizando transporte público o caminando para moverse por la ciudad.
Bueno, después de tanto buscar el alojamiento perfecto en Mérida, la ciudad de los Caballeros, encontramos el lugar adecuado para nosotros, cumpliendo nuestras exigencias, ya que se encuentra a sólo 2 cuadras y media del Parque Las Heroínas. Para nosotros económico, la diferencia en costo comparada con los hoteles Los Alpes y Teleférico es mínina, y sus servicios superables: Para el momento, con estacionamiento, habitaciones confortables, bonitas, con TV, ventilador y neverita ejecutiva y lo mejor agua caliente a toda hora, posee tanque de agua para cuando se va el servicio. Muy buena atención de todos, les hablo del Hotel Altamira C.A., ubicado en la calle 25, Ayacucho entre Avs. 7 y 8, Casa № 7-48, Sector Centro.
Por lo que este año regresamos a hospedarnos aquí y saben, les comento que a diferencia de otros hoteles que a medida que lo visitas desmejora, este ha sido todo lo contrario, lo ampliaron construyendo más adyacencias y habitaciones, la recepción y loving son pequeños pero bonitos, pusieron a funcionar el restaurant (por cierto la especialidad gastronómica es comida mexicana) y es muy acogedor, pulcro y concurrido. Las habitaciones pintaditas y limpiecitas como siempre, con buen aroma. Los closeds pequeños, empotrados en madera; camas y mesitas de noche en madera, vestidas no sólo con sabanas y cobijas, sino adornadas con bellos edredones, cuadro de flora. Cambiaron los televisores por pantallas planas medianas y hay TV por cable; y el ventilador por aires acondicionados Split, manteniendo los demás servicios como la neverita ejecutiva, siempre agua y calientita a toda hora. El Sanitario, de buen tamaño y como antes, con puertas corredizas, pero algunos con todo nuevo como el de la habitación que nos toco y con un extractor en el techo que enciende cada vez que enciendes la luz del baño. Limpian la habitación y cambian la toalla todos los días, ponen jaboncitos y papel sanitario cuando realizan el servicio y su atención siempre buena, ya que su dueño y gerente general Tito Ramos, se la mantiene allí pendiente del buen funcionamiento del hotel. El costo de la habitación matrimonial con todos estos servicios es sólo 40 bolívares fuertes más que lo que cuesta actualmente esta misma habitación en hotel Los Alpes. Para nosotros el Hotel, Bar, Restaurant Altamira c.a., es el sitio que estabamos buscando en Mérida, porque es el complemento perfecto para la experiencia de disfrute que brindan los andes venezolanos. Así que se los recomiendo ampliamente. Si estas interesado aquí tienes los teléfonos: 0274-2528677 – Telefax: 0274-2523363 – 2521731 y 2521120 o escribe a su correo: hotelaltamiramerida@hotmail.com


Otros alojamientos recomendados por amigos:
Cerca de Tabay, en la Mucuy Baja, están Las Cabañas de Xinia y Peter, todo un espectáculo y además un templo gastronómico, de los sentidos y del buen vivir. Teléfono: (0416) 874.76.98, www.xiniaypeter.com.
En el centro de la ciudad de Mérida hay una posada sensacional que se llama Posada Casa Sol. Es una casona colonial decorada con un gusto delicado, a sólo cuadras de la Plaza Bolívar. Avenida 4, entre calles 15 y 16, Mérida. Teléfono: (0274)252.41.64, www.posadacasasol.com.
En la urbanización La Pedregosa de la ciudad de Mérida, a 2.000 metros de altura, está la Posada-Spa La Sevillana, especial para adultos que desean tranquilidad. Aquí se come divino en un ambiente paradisíaco, sin otro ruido que el cantar de los pájaros.
Teléfono: (0274) 266.32.27, www.andes.net/lasevillana/

Bueno hasta aquí buscando hospedaje, ya saben aquí les dejo un poco de todo: los caros, intermedios y económicos; recomendados y tambien los malos para que no se lleven chascos... TODO ES CUESTIÓN DE BUSCAR
CHAOOOOO !!!DULCES SUEÑOS!!!